Las Fábulas de Esopo

Las fábulas son composiciones literarias conformadas por un simple y breve  argumento, y cuyos personajes suelen ser animales u objetos personificados que desarrollan la acción con una finalidad didáctica para el lector, pues todos estos relatos terminan con una moraleja de la cual se extrae la enseñanza.

Muchos de vosotros reconoceréis algunas fábulas como “el cuento que me contaba mi madre antes de ir a dormir”. Sin duda, algunas de las más famosas composiciones de este calibre son de Esopo.

Y os preguntaréis “¿a qué viene esto de publicar un artículo sobre Esopo?” La respuesta es muy sencilla, y es que en el instituto, hace una semana aproximadamente, comenzamos a traducir estos sencillos relatos con moraleja en la asignatura de Griego II para prepararnos para el examen de selectividad. Está resultando una actividad tan dinámica y divertida, que he decidido investigar un poco sobre los orígenes de la fábula y el susodicho autor griego. ¡A ello!

Resulta ser que ya en Mesopotamia se recopilaban en tabloncillos de arcilla enseñanzas protagonizadas por zorros astutos y elefantes torpes, así como animales estúpidos. Sin embargo, es mucho más destacable afirmar que la primera fábula como tal nace en nuestra querida Hélade, de la mano de Hesíodo en el s.VII a.C, conocida como “La Fábula del Ruiseñor”, y que está incluída en su obra “Trabajos y Días” (” Ἔργα καὶ Ἡμέραι” ), donde aparecen por escrito las tradiciones orales del pueblo griego ordenadas por temática. Habiendo nacido ya la fábula con intención de incitar a la reflexión moral, se estipula que alrededor del año 600 a.C (pues no se sabe concretamente), se supone que vivió nuestro protagonista: Esopo (Αἴσωπος).

Un hálito de misterio rodea como una nube de niebla al escritor, pues nadie sabe exactamente dónde nació, ni dónde vivió, y ni siquiera cuándo. Sólo podemos hacer estipulaciones a través de documentos escritos, de los cuales obtenemos diversas respuestas, como por ejemplo la que dio Heráclides Póntico, mencionando que Esopo provenía de Tracia y había sido esclavo de Jantos; o como Fedro, que en la recopilación de las fábulas del griego, lo sitúa en la ciudad de Frigia, al igual que Suidas, un lexicógrafo. Y, además, tenemos ejemplos en un corto de animación como este:

 

 

Mi deseo de saber, apenado por no encontrar respuesta ante tantas preguntas que no van a poder resolverse todavía, y excitado por el descubrimiento de un nuevo misterio, me lleva a investigar sobre la obra en sí. Por lo aprendido en clase, tan sólo conozco que las fábulas esópicas en efecto tienen las características de este género y que de estas se han hecho recopilaciones tan famosas como la de Fedro, la de Samaniego o la de Juan Manuel en “El Conde Lucanor”.

About these ads

Acerca de María Robles

Salve omnibus! Ego discipula secundi baccierati sum. Hoc forum ad scribire scriptis latinis et graecis est.
Esta entrada fue publicada en ἐλληνικα, Gesta, Litterae, Traducciones y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Las Fábulas de Esopo

  1. Excelente blog! Alguna vez publiqué en el diario unas columnas sobre la fábula; esas mismas fueron luego publicadas en mi blog y son el fruto de un trabajo de tesis de licenciatura. Lo que publico es apenas un esbozo pero te puede interesar.
    saludos

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s